sábado, 26 de marzo de 2016

Una antigua y comprobada manera de mejorar la memorización; Adelante, inténtalo.



Autor: Austin Frakt

Traducido por: Ana Toral

Publicado en The New York Times el 24 de marzo del 2016

 

Imagen:  Erik Söderberg



En enero, dediqué todos los trayectos de mi casa al tren, a la contemplación de los detalles de mi  trabajo, con la esperanza de mejorar mi recuerdo sobre ellos. Esa fue mi resolución de Año Nuevo, y hasta ahora la mantengo.

En cada uno de esos trayectos también intenté una técnica de memorización conocida por los antiguos y demostrada por la ciencia moderna por ser altamente eficaz.

El "Rhetórica ad Herennium", escrito en el 80 AC por un autor desconocido, es el primer texto conocido en el arte de la memorización. (Es también el libro en latín más antiguo sobre retórica que ha sobrevivido.) Enseña el "método de loci", también conocido como el "palacio de la memoria." Como sus nombres indican, el enfoque consiste en asociar las ideas u objetos a memorizar con escenas memorables imaginadas situadas en lugares conocidos ("locus"), al igual que la casa de uno ("palacio") o el recorrido a lo largo de un trayecto familiar.

Puede probar el método por sí mismo. Si usted es como la mayoría de la gente, no conseguirá recordar con facilidad una lista de compras de 10 ítems a largo plazo. Pero apuesto a que podría recordarlo - y durante más de unos pocos minutos - si primero se visualizó a lo largo de un paseo por su casa: La puerta de entrada de su casa está adornada con papel higiénico; el fregadero de la cocina está lleno de langostas bailando; un trozo de mantequilla se derrite en su mesa de comedor; su familia está cantando karaoke en una piscina de humus en su sala de estar; el pasillo está tan lleno de uvas que no  puede evitar aplastarlas a cada paso; el paso de su escalera está lleno de lasaña resbaladiza con salsa de tomate; una vaca mugiente esta siendo ordeñada en su dormitorio; tallos de maíz crecen hacia abajo desde el techo de la habitación de invitados; un cultivo de setas multicolores florece en su ducha.

Tómese unos minutos para crear estas imágenes y lugares en su mente (ayudará si le añade a sus escenas imaginadas,  movimiento, sonidos, olores y sensaciones táctiles). Pruebe su memoria con un viaje imaginario a la tienda de comestibles.

Joshua Foer escribió un libro acerca de cómo se entrenó para ganar el Campeonato de Memoria de Estados Unidos. Señala que somos tan buenos en la formación de mapas mentales y recordando las imágenes que casi no lo notamos. Recuerde la última fiesta a la que asistió en una casa que no había visitado previamente. Aunque es probable que sólo caminara por la casa un par de veces, es probable que pueda recordar la mayor parte o la totalidad de su trazado y la ubicación de los muebles importantes. Lo más distintivo de lo que vio - como piezas artísticas inusuales o llamativas, colores vivos en la pared - y los rostros de personas que se reunieron son, probablemente, también fáciles de recordar. Sin esfuerzo, ha retenido cientos o miles de recuerdos visuales y detalles espaciales.

La investigación respalda esta afirmación. Después de que unas personas vieran miles de imágenes durante unos segundos cada una, los estudios encontraron que, en promedio, podían distinguir correctamente más del 80 por ciento de ellas distinguiéndolas de imágenes que no habían visto. Esto siguió siendo cierto incluso cuando las imágenes a comparar fueron del mismo objeto en una posición ligeramente diferente (como el mismo armario abierto frente a cerrado o el mismo teléfono en un ángulo diferente). Otro estudio encontró que estas personas por lo general podían recordar los objetos que habían visto incluso después de ver cientos de otros, lo que demuestra que los recuerdos visuales de los objetos se almacenan en la memoria a largo plazo.

Tiene sentido, entonces, que numerosos estudios, que se remontan a décadas atrás, muestren que el método de loci mejora la memoria. Utilizando este enfoque, personas que sólo podían recordar un puñado de números - siete es la norma, más o menos - fueron entrenadas para recordar de 80 a 90.
Otro estudio encontró que el método duplicó la proporción de personas que podían recordar al menos 11 de los 12 elementos de la lista de comestibles. Los estudiantes que lo aplicaron a un curso de economía superior superaron en un examen a aquellos que no lo hicieron. Estudiantes de medicina que utilizaron el método de loci para estudiar el sistema endocrino aprendieron más que los que no lo hicieron.

Los pacientes que han sufrido tratamientos, conocidos por perjudicar la memoria y la función cognitiva - como la cirugía de bypass coronaria y la cirugíay la quimioterapia para el cáncer de mama - mejoraron sus recuerdos con el método de loci. Como ayuda a mejorar la memoria, este método es superior a la memorización rutinaria y a la simple conversión de datos en imágenes. La colocación de dichas imágenes en un palacio de la memoria ayuda a recordar.

Antes de que los libros fueran comunes, el método de loci ayudó a los abogados y otros a retener y recordar la información necesaria para su trabajo. La locución "en primer lugar" es un vestigio de este antiguo método de memorización de discursos. Funciona porque aprovecha la habilidad evolucionada de los seres humanos para recordar detalles de las localizaciones, que ayudaron a los cazadores-recolectores a recordar lo que era comestible y dónde encontrarlo, y lo que era venenoso y cómo evitarlo.

No se necesita una mente extraordinaria para desarrollar una memoria extraordinaria. Los competidores en los campeonatos de memoria o los que se ven en el programa "Sobrehumanos" - atletas de memoria - no nacieron con memoria fotográfica. Han practicado durante años utilizando el método de loci, sobrealimentado con otros métodos mnemotécnicos. Con ellos, algunos pueden memorizar cientos de números aleatorios en unos pocos minutos o el orden de las cartas de una baraja en decenas de segundos. Pero, como el Sr. Foer observó, la memoria de los “atletas de  memoria“ sólo es extraordinaria en las áreas en las que han entrenado – aunque también  pierden las llaves como el resto de nosotros.

De hecho, la ciencia demuestra que son mentes normales después de un entrenamiento extraordinario - el mismo hardware que ejecuta un software diferente. La anatomía del cerebro de los atletas de memoria y de los que no tienen memorias excepcionales es la misma. Debido a que han entrenado específicamente para recordar números y caras, los atletas de memoria superan a los otros al hacerlo. Pero el recuerdo de las imágenes ampliadas de los cristales de nieve - para el que los atletas de memoria no han entrenado - es idéntico. Después de observar un juego durante 5 o 10 segundos, los jugadores de ajedrez maestros pueden recordar las posiciones de casi todas las piezas. Un principiante puede recordar sólo unas pocas. La diferencia es la formación, no  la memoria excepcional. Ante la muestra de una configuración aleatoria de piezas que no podrían surgir en un juego, los maestros de ajedrez no son mejores que los novatos recordando la posición de las piezas.

Mi trayecto se ha convertido en mi palacio de la memoria, no para la lista de la compra, sino para los aspectos de mi trabajo. Las características de ciertos puntos de referencia específicos - casas y parques por los que paso - se han transformado en loci, convertidos en imágenes y escenas de mi propia invención. Figurativamente camino a través de mi trabajo a la vez que, literalmente, camino hacia el mismo. Por ejemplo, yo asocio un análisis del tiempo que los pacientes esperan para que les atienda con los coches esperando en una intersección que cruzo.

Creemos que la memorización es un trabajo laborioso y aburrido porque se nos ha enseñado a hacerlo de forma rutinaria. Usted puede recordar, como yo, incontables horas de tercer grado estudiando detenidamente las tablas de multiplicar o, en el noveno grado, conjugar sin fin verbos en francés (o español), o en el grado 11, recitar continuamente el soliloquio de Macbeth "Mañana, y mañana, y mañana" en el intento de mantenerlo firmemente en la memoria a largo plazo. Estos enfoques de fuerza bruta son aburridos porque están desprovistos de cualquier creatividad.

Por el contrario, los mejores memorizadores colocan las imágenes y las escenas (y sus acciones) más extravagantes, extrañas, crudas y lascivas en sus palacios de memoria. Cuanto más distintivas, más fácilmente serán recordadas. Esta es la razón por la cual los Puritanos retrocedieron ante el método de loci - sabían que los estudiantes se basaban en imágenes "impuras" e idólatras - y cayó en desgracia como herramienta educativa. Hoy en día nuestra memoria se erosiona debido a los dispositivos de memoria externos como los teléfonos móviles  y sus aplicaciones.

Ahora, volviendo a esa lista de comestibles. En su mente, recorra su casa. ¿Que ve? ¿Puede recordar la lista de la compra completa?



Texto original en: http://www.nytimes.com/2016/03/24/upshot/an-ancient-and-proven-way-to-improve-memory-go-ahead-and-try-it.html?smprod=nytcore-iphone&smid=nytcore-iphone-share&_r=0