martes, 30 de mayo de 2017

Identificados 52 genes asociados a la inteligencia humana


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 En un avance significativo en el estudio de la capacidad mental, un equipo de científicos europeos y estadounidenses han identificado 52 genes relacionados con la inteligencia en un trabajo que ha involucrado a casi 80.000 personas.

Sin embargo, estos genes no determinan la inteligencia. Su influencia combinada es minúscula, según los investigadores, sugiriendo que es probable que miles más se involucren y aún esperan su descubrimiento. Igual de importante, la inteligencia está profundamente moldeada por el medio ambiente.

Sin embargo, los hallazgos podrían permitir iniciar nuevos experimentos en las bases biológicas del razonamiento y la resolución de problemas. Incluso podrían ayudar a los investigadores a determinar qué intervenciones serían más efectivas para los niños que se esfuerzan  por aprender.

Durante más de un siglo, los psicólogos han estudiado la inteligencia preguntando a las personas. Sus exámenes se han transformado en montañas de pruebas, cada una de las cuales examina una capacidad mental diferente, como el razonamiento verbal o la memorización.

En una prueba típica, las tareas pueden incluir imaginar un objeto girando, escoger una forma para completar una figura y, a continuación, pulsar un botón lo más rápido posible siempre que aparezca un determinado tipo de palabra.

Cada examinador puede obtener puntuaciones diferentes para diferentes habilidades. Pero sobre todo, estos resultados tienden a estar asociados - las personas que puntúan bajo en una medida tienden a puntuar bajo en los demás, y viceversa. Los psicólogos a veces se refieren a esta semejanza como inteligencia general.

Todavía no está claro lo que en el cerebro explica la inteligencia. Los neurocientíficos han comparado los cerebros de las personas con altas y bajas puntuaciones en las pruebas, y han encontrado algunas pistas.

El tamaño del cerebro explica una pequeña parte de la variación, por ejemplo, aunque hay un montón de personas con cerebros pequeños que puntúan más alto que otros con cerebros más grandes.
Otros estudios indican que la inteligencia tiene algo que ver con la eficiencia con la que un cerebro puede enviar señales de una región a otra.



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Danielle Posthuma
Danielle Posthuma, una genetista de la Universidad de Vrije de Amsterdam y autora principal del nuevo documento, se interesó por primera vez en el estudio de la inteligencia en los años noventa. "Siempre me ha intrigado cómo funciona", "¿Es una cuestión de conexiones en el cerebro, o de neurotransmisores?"

La Dra.  Posthuma quería encontrar los genes que influyen en la inteligencia. Comenzó estudiando gemelos idénticos que comparten el mismo ADN. Los gemelos idénticos suelen tener  resultados de pruebas de inteligencia más similares que los mellizos.

Cientos de otros estudios han llegado a la misma conclusión, mostrando una clara influencia genética en la inteligencia. Pero eso no significa que la inteligencia esté determinada únicamente por los genes.

Nuestro medio ambiente ejerce sus propios efectos, sólo algunos de los cuales se entienden bien por los científicos. El plomo en el agua potable, por ejemplo, puede bajar los resultados obtenidos en las pruebas. En lugares donde la comida no contiene yodo, dar suplementos a los niños puede aumentar las puntuaciones.

Los avances en la tecnología de secuenciación del ADN plantearon la posibilidad de que los investigadores pudieran encontrar genes individuales asociados a las diferencias en los resultados de las pruebas de inteligencia o determinación del Cociente Intelectual IQ. Algunos candidatos fueron identificados en poblaciones pequeñas, pero sus efectos no reaparecieron en estudios sobre grupos más grandes.

Así que los científicos se volvieron a lo que ahora se conoce como el estudio de la asociación del genoma: Seleccionan fragmentos de material genético dispersos a través del ADN de muchas personas no relacionadas, y luego analizar  si las personas que comparten una condición particular, comparten el mismo marcador genético.

En 2014, la Dra. Posthuma participó en un estudio a gran escala de más de 150.000 personas que detectaron 108 genes relacionados con la esquizofrenia. Pero ella y sus colegas tuvieron menos suerte con la inteligencia, que ha demostrado ser un objetivo difícil por algunas razones.

Las pruebas de inteligencia estándar pueden tardar mucho tiempo en completarse, por lo que es difícil obtener resultados en un gran número de personas. Los científicos pueden intentar combinar estudios más pequeños, pero a menudo tienen que combinar diferentes pruebas juntas, potencialmente enmascarando los efectos de los genes.

Como resultado, la primera generación de estudios de asociación de todo el genoma sobre la inteligencia no logró encontrar ningún gen. Estudios posteriores lograron resultados prometedores, pero cuando los investigadores analizaron otros grupos de personas, el efecto de los genes volvió a desaparecer.

Pero en el último par de años, los estudios más grandes que confían en nuevos métodos estadísticos finalmente han producido la prueba  convincente de que genes particulares realmente están implicados en formar la inteligencia humana.

La  Dra. Posthuma y otros expertos decidieron combinar datos de 13 estudios anteriores, formando una vasta base de datos de marcadores genéticos y resultados de pruebas de inteligencia.

Y 52 genes surgieron con vínculos firmes con la inteligencia. Una docena había aparecido en estudios anteriores, pero 40 eran completamente nuevos.

Todos estos genes juntos, sin embargo,  representan sólo un pequeño porcentaje de la variación en los resultados de las pruebas de inteligencia, según encontraron los investigadores; Cada variante eleva o baja el I.Q. pero sólo una pequeña fracción de un punto.

"Significa que hay un largo camino por recorrer, y van a haber muchos otros genes que van a ser importantes", según la Dr. Posthuma.

En este estudio, la Dra. Posthuma y sus colegas limitaron sus investigaciones a personas de ascendencia europea porque eso aumentó las probabilidades de encontrar variantes genéticas comunes vinculadas a la inteligencia.

Sin embargo,  otros estudios genéticos han demostrado que las variantes en una población no pueden predecir cómo son las personas en otras poblaciones. Diferentes variantes resultan ser importantes en diferentes grupos, y esto puede ser el caso de la inteligencia.

Por su parte, la Dra. Posthuma quiere darle sentido a los 52 genes descubiertos por ella y sus colegas. Hay intrigantes superposiciones entre su influencia en la inteligencia y en otros rasgos. Por ejemplo, las variantes genéticas que aumentan la inteligencia también tienden a aparecer más frecuentemente en personas que nunca han fumado o que han podido dejar de fumar sin volver a recaer.

En cuanto a lo que los genes detectados, todavía no se conoce su función. Cuatro de ellos son conocidos por controlar el desarrollo de las células, por ejemplo, y tres hacen una diversidad de funciones dentro de las neuronas. Del resto, se desconoce su función.

Para entender lo que hace que estos genes sean especiales, los científicos pueden necesitar realizar experimentos con células cerebrales. Una posibilidad sería tomar células de personas con variantes que predicen un índice de inteligencia alto y otras con un índice bajo.

Estas células se podrían reconvertir en neuronas que a su vez se podrían agrupar para generar "mini-cerebros" o racimos de neuronas que intercambian señales en el laboratorio. Los investigadores entonces podrían ver si sus diferencias genéticas les hacían comportarse de manera diferente.

No es una investigación que vaya a tener resultados a corto plazo, pero es el camino para obtener grandes logros en el futuro.

Basado en:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28530673