lunes, 7 de enero de 2019

Cambios de comportamiento en la adolescencia modulados por células inmunitarias.




Un estudio científico revela el papel de la microglía en la configuración del comportamiento de ratas adolescentes, con efectos fisiológicos diferentes para cada sexo.


Resultado de imagen de microglia
Microglia


Un estudio realizado por investigadores del MassGeneral Hospital for Children (MGHfC) encuentra que las células inmunes del cerebro llamadas microglía desempeñan un papel crucial en el desarrollo del cerebro durante la adolescencia, pero ese papel es diferente en machos y hembras. El estudio, realizado en modelos animales y publicado en la revista Nature, puede mejorar la comprensión de las bases neurológicas de los cambios de comportamiento de ambos sexos que aparecen en la adolescencia, tal como el aumento de la experimentación y la toma de riesgos, y tratar de dilucidar el porqué de los trastornos neuropsiquiátricos que suelen surgir durante la adolescencia.

“Hemos encontrado, experimentando con ratas macho adolescentes, que la microglía y otras proteínas del sistema inmunológico eliminan los receptores de dopamina en una parte del cerebro, llamada el núcleo accumbens, y asociada a la recompensa y que este proceso modela cambios normales en el comportamiento social que ocurren durante la adolescencia", según el investigador Staci Bilbo. Aunque este proceso específico ocurre solo en los machos, los receptores de dopamina también cambian en las hembras durante la adolescencia; simplemente no se ha descubierto el mecanismo por el cual ocurre así.

Como parte del sistema inmunitario innato, la defensa de primera línea del cuerpo contra la infección, se sabe que la microglía participa en el desarrollo temprano del cerebro mediante la eliminación de sinapsis innecesarias (puntos de comunicación entre las células del cerebro) en regiones clave. 

Investigaciones recientes han sugerido que su función puede ser más diversa, y una de las preguntas que el equipo de Bilbo se propuso investigar fue si la microglía contribuye al desarrollo durante la adolescencia, un momento en que los circuitos de recompensa del cerebro experimentan cambios significativos. También abordaron el papel potencial de la microglia en los cambios de comportamiento normales durante la adolescencia y si los procesos subyacentes a esos cambios son  diferentes en machos y hembras.

Los investigadores se centraron en el sistema de dopamina del cerebro, una serie de estructuras que manejan señales relacionadas con la recompensa y la motivación, y que se sabe que experimentan una maduración significativa durante la adolescencia. Por experimentos anteriores que sugerían que los receptores de dopamina D1 en el núcleo accumbens tienen un papel crítico en el comportamiento social. Por ello, examinaron los niveles de receptores D1 y de una proteína inmunitaria que marca las moléculas para su eliminación por la microglia, en ratas macho y hembra y en diferentes etapas de su desarrollo.





El núcleo accumbens es un grupo de neuronas del encéfalo. A este núcleo se atribuye una función importante en el placer incluyendo la risa y la recompensa, así como el miedo, la agresión, la adicción y el efecto placebo, por lo que se encuentra implicado en el circuito de premio-recompensa.






Los investigadores encontraron que, mientras que los niveles de receptores D1 en el núcleo accumbens disminuyen en la adolescencia temprana (alrededor de 20 a 30 días de edad) en las hembras de rata y en la adolescencia media (30 a 38 días) en los machos, la señalización inmunitaria basada en la microglía estuvo involucrada en esa reducción sólo en los machos. Otro proceso aún por identificar puede influir en la eliminación del receptor D1 en las hembras.



También encontraron que la reducción por la microglia de los receptores D1 en los machos es necesaria para los cambios de comportamiento normal de los adolescentes, específicamente una reducción en los comportamientos de juego social, entre la adolescencia temprana y la tardía. En las hembras, mientras que la alteración de la señalización inmune basada en microglía también influyó en el juego social, los cambios fueron más sutiles y no se basaron en la reducción del receptor D1.

"Por lo que sabemos, esta es la primera demostración de que la microglía desempeña un papel en el desarrollo del cerebro adolescente de una manera que conforma directamente el comportamiento, de forma específica para cada sexo", según la investigadora Ashley Kopec. “También es la primera demostración de que la microglía poda receptores específicos. Y encontrar estas diferencias específicas del sexo en el desarrollo cerebral apoya la necesidad de realizar investigaciones, tanto en modelos animales como en voluntarios humanos, y tanto en machos como en hembras”.

Bilbo señala que sus hallazgos plantean varias preguntas para futuras investigaciones, incluyendo si las aberraciones en el desarrollo neuroinmune podrían contribuir a los trastornos neuropsiquiátricos que suelen surgir en patrones específicos del sexo, como la depresión en la mujer y la esquizofrenia en los hombres, durante o poco después de la adolescencia.

Algo interesante a dilucidar es ver si los niveles excesivamente altos de juego social pueden transformarse en agresión, especialmente en los machos. El comportamiento agresivo es uno de los aspectos más difíciles de tratar de los trastornos del espectro autista; así que, aunque no este estudio no se ha diseñado para analizar el autismo, el aspecto del comportamiento social probablemente tenga una clara relevancia para los trastornos en los que el comportamiento social es anormal.