viernes, 6 de enero de 2017

El tartamudeo se ha vinculado a la reducción del flujo sanguíneo en el área del cerebro asociada con el lenguaje



El flujo sanguíneo cerebral se reduce en el área de Broca de aquellas personas que tartamudean, se informa en  un estudio científico realizado en el Hospital Infantil de Los Angeles. Además, cuanto más severamente tartamudea una persona, se ha comprobado que menos sangre fluye a esta área del cerebro.



Según un estudio liderado por investigadores del Hospital Infantil de Los Ángeles se ha demostrado lo que el investigador principal Bradley Peterson llama "una masa crítica de evidencia" de la existencia de una vulnerabilidad subyacente común en niños y adultos que tartamudean. Según el estudio publicado, se ha descubierto que el flujo sanguíneo cerebral regional aparece reducido en el área de Broca, la región en el lóbulo frontal del cerebro ligada a la producción del habla,  en los individuos que tartamudean y que han sido investigados. La tartamudez más severa se asocia con una reducción aún mayor del flujo sanguíneo que se detecta en esta región.

Además también se correlaciona con una tartamudez más severa, una mayor anormalidad del flujo sanguíneo cerebral en el circuito posterior del lenguaje, asociado con el procesamiento de las palabras que escuchamos. Este hallazgo sugiere que una fisiopatología común a lo largo del circuito neural del "lenguaje" que conecta el lóbulo temporal frontal y  el lóbulo temporal posterior probablemente contribuye a la gravedad de la tartamudez.

Bradley Peterson, Director del Instituto para la Mente en Desarrollo de Hospital Infantil de Los Angeles y profesor de la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, indica  que nunca antes se había realizado en personas que tartamudean un estudio del flujo sanguíneo en las áreas cerebrales que se correlacionan con el habla. Su equipo también publicó recientemente un estudio usando la espectroscopía de resonancia magnética de protones para observar las regiones cerebrales en adultos y niños que tartamudean. Esos hallazgos demostraban vínculos entre la tartamudez y los cambios en los circuitos cerebrales que controlan la producción del habla, así como los que soportan la atención y la emoción. El presente estudio de flujo sanguíneo añade relevancia a los resultados de ese estudio previo y además sugiere que las alteraciones en las áreas de procesamiento del habla en el  cerebro son probablemente de importancia central como una causa de la tartamudez.



CHLA-Peterson.jpg
La imagen muestra una exploración cerebral con el área de Broca resaltada.
El área de Broca, localizada en el lóbulo frontal del cerebro,
 juega un papel clave en la expresión del habla. 
Las regiones azules representan las áreas de disminución
 del flujo sanguíneo en niños y adultos con tartamudez
 en comparación con participantes sanos que muestran  fluidez en el habla.
 Las áreas rojas representan un flujo sanguíneo relativamente más alto.
La imagen pertenece al Hospital Infantil de Los Angeles

 Según Peterson, el nuevo estudio publicado proporciona a los científicos una visión del cerebro completamente diferente. Los investigadores fueron capaces de concentrarse en el área de Broca, así como en los circuitos cerebrales relacionados específicamente con el habla, utilizando el flujo sanguíneo cerebral regional como una medida de la actividad cerebral, ya que el flujo sanguíneo se suele asociar con la actividad neuronal.




Figure 2
Las regiones de interés representadas en la superficie de la sustancia gris del hemisferio izquierdo:
 (A) el giro angular anterior (verde) y posterior (rojo),
el sulco temporal superior anterior (rosa) y posterior (azul) y
 el giro temporal superior  anterior (rosa oscuro) y posterior (azul)
  (B) corteza premotora ventral (verde) y dorsal (marrón),
 corteza motora primaria ventral (roja) y dorsal (azul) y
 corteza sensitiva motora ventral (rosa) y dorsal (morada);
 (C) pars orbitalis (BA47);
(D) pars triangularis (BA45) y
 (E). Pars opercularis (BA44).


"Cuando fueron afectadas  otras porciones del circuito cerebral relacionadas con el habla, de acuerdo a nuestras mediciones de flujo sanguíneo, vimos tartamudeos más severos en niños y adultos", según Jay Desai, neurologo clínico en CHLA y uno de los autores del estudio. "El flujo sanguíneo estaba inversamente correlacionado con el grado de tartamudeo: cuanto más grave es la tartamudez, menos sangre fluía hacia esta parte del cerebro", y agregaba que los resultados del estudio fueron "bastante llamativos".