martes, 31 de enero de 2017

¿Por qué es tan activo el cerebro inactivo?


¿Por qué nuestra mente tiende a divagar incluso cuando nos esforzamos en concentrarnos en nuestra tarea?


Soñar despierto tiene  mala prensa, pero los neurocientíficos están empezando a darse cuenta de que una mente que divaga no sólo es típica,  sino que podría ser además beneficiosa.



Durante años, los neurocientíficos confiaron en la suposición de que nuestros cerebros trabajan duro cuando se les da una tarea específica que hacer y se desactivan cuando no estamos mentalmente estimulados. Por ello, se diseñan experimentos en los que los voluntarios realizan una tarea: señalar con un dedo, realizar alguna aritmética mental, observar imágenes evocadoras, etc. mientras el cerebro se escanea registrando su actividad. La exploración revela qué partes del cerebro se vuelven más activas durante la tarea y cuales otras se vuelven menos activas. De esta manera es posible intuir cómo nuestro cerebro controla nuestro comportamiento.

A menudo los neurocientíficos quieren explorar la actividad cerebral para una serie de tareas diferentes, por lo que necesitan una forma de lograr que el cerebro vuelva a un estado neutral entre cada sesión. Esto se suele hacer pidiendo a la persona que mire una simple cruz blanca en medio de una pantalla negra. Al no tener que pensar en nada en particular, la teoría era que  el cerebro debía básicamente desactivarse.

Pero hay un problema: no lo hace.

La primera señal de que un cerebro en reposo es sorprendentemente activo se obtuvo hace dos décadas. Un estudiante llamado Bharat Biswal estaba estudiando para un doctorado en el Colegio Médico de Wisconsin. Estaba investigando la forma de obtener una señal más pura de un escáner cerebral, cuando se dio cuenta de que el cerebro en reposo no se desactivaba. Incluso cuando se decía a la gente que despejara su mente o mirara una cruz, la actividad en el cerebro continuaba. No sólo eso, las exploraciones cerebrales parecían revelar que esta actividad estaba realmente coordinada.

Luego, en 1997, un análisis que incorporó los resultados de nueve estudios de escaneo cerebral reveló otra sorpresa. El científico Gordon Shulman esperaba que su análisis le ayudaría a identificar la red que se activaba cuando la gente presta atención. Pero descubrió lo contrario: esto es, la red que se activa cuando no hacemos nada.

Tendría sentido que el cerebro se volviera más activo cuando los voluntarios pasaran del descanso a la realización de una tarea. En cambio, Schulman notó que algunas áreas del cerebro se volvían cada vez menos activas cuando terminaba el período de descanso y comenzaba la actividad. Esto sugirió que mientras las personas estaban tumbadas tranquilamente en el escáner, supuestamente sin hacer nada, partes de su cerebro se mostraban de hecho más activas que cuando los voluntarios estaban realizando una tarea activa.

Fue costoso asumir la idea de que el cerebro nunca descansa del todo. Durante años, los neurocientíficos habían pensado que los circuitos cerebrales se apagaban cuando no eran necesarios. Hasta finales del siglo XX, se pensaba que la  actividad aparente seguramente se debía a un error en la obtención de los datos.

Hoy las cosas son muy diferentes. Se han publicado casi 3000 artículos científicos sobre el tema del "estado de reposo" que sorprendentemente mantiene muy ocupado al cerebro. Algunos se oponen a este término por la misma razón de que el cerebro no está descansando en absoluto. Prefieren hablar de la "red de modo predeterminado": las áreas del cerebro que permanecen activas mientras que aparentemente el cerebro del sujeto investigado está inactivo.

La gran pregunta es: ¿por qué el cerebro inactivo es tan activo? Hay un montón de teorías, pero aún no hay acuerdo. Tal vez el cerebro se mantenga activo como un coche al ralentí, por si acaso necesita actuar de repente. Tal vez diferentes áreas cerebrales se dedican a practicar el trabajo en común.  Pero es posible que esos vagabundeos de la mente y remembranzas de nuestro día a día jueguen un papel vital en ayudarnos a consolidar nuestros recuerdos. Sabemos que nuestros sueños parecen desempeñar un papel en la consolidación  de nuestros recuerdos, y por tanto, algo similar podría suceder también en las horas de vigilia.  

También sabemos que cuando la mente se deja vagar, a menudo se centra en el futuro. Empezamos a pensar en lo que vamos a cenar o en dónde vamos a ir la próxima semana. Las tres áreas principales del cerebro involucradas en imaginar el futuro son parte de la “red de modo predeterminado”. Es casi como si nuestro cerebro estuviera programado para proyectar el futuro siempre que se encuentre desocupado.

Moshe Bar de la Escuela Médica de Harvard piensa que podría haber una muy buena razón para eso. Él cree que soñar despierto esencialmente crea recuerdos de los acontecimientos que no han ocurrido. Esto nos da un extraño conjunto de "experiencias previas" a las que podemos recurrir para ayudarnos a decidir cómo actuar si los ensueños llegaran a hacerse realidad. Por ejemplo, muchos viajeros aéreos se han preguntado qué pasaría si se estrellaran. La idea de Bar es que si el avión se estrellara realmente, los recuerdos de todos esos ensueños de vuelos anteriores entrarían en juego y ayudarían al pasajero a decidir cómo comportarse.

Pero el estado de reposo no es fácil de investigar. Como algunos psicólogos cognitivos han señalado, sólo porque una persona esté descansando dentro de un escáner no podemos estar seguros de que están solos con sus pensamientos, en modo de introspección. Podrían estar pensando en los sonidos del escáner o en lo que está sucediendo a su alrededor. Por esta razón todavía hay un montón de preguntas sin respuesta acerca de la mente errabunda. Por ejemplo, ¿son los ensueños que experimentamos cuando intentamos - y fracasamos - enfocarnos en nuestro trabajo distintos a los que tenemos cuando intentamos desconectarla deliberadamente?

Sin embargo, se están haciendo progresos. Un estudio publicado a principios de este año sugirió que cada uno de nosotros podríamos experimentar el estado de reposo de una manera ligeramente diferente. Los investigadores llevaron a cabo un estudio detallado mediante la  exploración cerebral de cinco personas que habían sido entrenadas para contar sus vagabundeos mentales  en detalle cada vez que escuchaban un pitido de ordenador. Los investigadores encontraron diferencias considerables entre los pensamientos y experiencias de cada persona mientras soñaba despierta.

Algunos investigadores de la Universidad de Oxford utilizaron escáneres, obtenidos a través  del Proyecto Conectoma Humano, de 460 personas en  estado de reposo para explorar qué partes del cerebro se comunican entre sí cuando estamos descansando. Una vez más, los resultados sugirieron diferencias personales en el estado de reposo, aunque esta vez parecían estar vinculadas a las habilidades y experiencias de la vida. La fuerza de las conexiones entre las diferentes partes del cerebro variaba con la fuerza de la memoria de una persona, sus años de educación y su resistencia física. Es como si algunas partes del cerebro permanecieran conectadas cuando nuestra mente se dedica a vagar por si acaso necesitamos que hagan algo.



Figure 1.
El desempeño de una amplia variedad de tareas
 ha señalado a un grupo de áreas del cerebro (a)
 que disminuyen su actividad durante el desempeño de la tarea.


Científicamente, el descubrimiento de que el cerebro nunca está realmente en reposo podría ayudar a dar sentido a un misterio de hace mucho tiempo: ¿por qué el cerebro utiliza el 20% de la energía del cuerpo cuando las actividades que sabemos que realiza deberían necesitar sólo alrededor del 5%?.  Marcus E. Raichle ha etiquetado el 15% restante de  "energía oscura" del cerebro. La actividad basal de reposo podría explicar parte de esta discrepancia.

Sabemos lo difícil que es vaciar nuestras mentes. Sabemos que nuestras mentes tienen una frustrante tendencia a vagar incluso cuando no queremos que lo hagan. Sin embargo, los nuevos descubrimientos sugieren que estas peculiaridades podrían ser beneficiosas, incluso si nos impiden acabar a tiempo nuestro trabajo. No me negaran que como escusa puede resultar muy original.

Basado en:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8524021?dopt=Abstract&holding=npg

http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/(SICI)1097-0193(1997)5:4%3C317::AID-HBM19%3E3.0.CO;2-A/abstract

http://rstb.royalsocietypublishing.org/content/370/1668/20140172